son sustancias utilizadas para medir el transito digestivo del animal; porque no son absorbidas totalmente por el organismo y es expulsado junto con los residuos sobrantes de los alimentos consumidos dando un color diferente a las heces; los más comunes son:
- Oxido de cromo
- Azul de metileno
- Oxido férrico
- Remolacha
- Hojas de guayaba
Inerte y no toxico.
No tener funciones fisiológicas.
No ser absorbido ni metabolizado.
Mezclarse bien con el alimento y permanecer uniformemente distribuido en la digesta.
No influenciar secreciones intestinales, absorción o motilidad.
No influenciar la micro flora del tracto digestivo.
Ser barato.
CLASIFICACIÓN
Internos: que son constituyentes naturales de los alimentos, como sílice, lignina, nitrógeno fecal, cromógenos, FDN y FDA indigestibles, cenizas insolubles en ácido, N-alcanos.
Externos: que son compuestos inertes como el oxido crómico, las tierras raras (Lantano, Samário, Cério, Ytérbio, Disprósium), la retunio fenantrolina, el cromo mordante, utilizados para fase solida y cobalto-EDRA, cromo-EDTA y polietilenoglicol (PEG), utilizados para fase liquida.
Dentro de la larga lista de marcadores, encontramos uno muy utilizado y mejor aun bastante económico, la Remolacha, según estudios realizados en diferentes especies animales, es comprobado que la remolacha contiene dos pigmentos indigeribles.

REMOLACHA

Contiene dos pigmentos como: la betacianina (rojo) y la betaxantina (amarillo), que resultan indigeribles, tiñen el bolo alimenticio, los excrementos y la orina del color característico de esta, además ayudado por su atoxicidad se usa frecuentemente como colorante en productos alimentarios.
La Betanina, betacianina ó colorante E-162 es una sustancia que consiste en el extracto acuoso de la raíz de la remolacha roja (beta vulgaris). Se extrae generalmente tras la cocción en agua, y presenta un color rosado.
Este extracto es una mezcla muy compleja de la que aún no se conocen todos sus componentes. A veces se deja fermentar el zumo de la remolacha para eliminar el azúcar presente, pero también se utiliza sin más modificación, simplemente desecado.
Aunque este colorante resiste bien las condiciones ácidas, se altera fácilmente con el calentamiento, especialmente en presencia de aire, pasando su color a marrón. El mecanismo de este fenómeno, que es parcialmente reversible, no se conoce con precisión, se absorbe poco en el tubo digestivo. La mayor parte del colorante absorbido se destruye en el organismo, aunque en un cierto porcentaje de las personas se elimina sin cambios en la orina.
